En los últimos años, muchas personas que acuden a terapia psicológica en mi Consulta de A Coruña refieren dificultades parecidas: les cuesta concentrarse, se sienten inquietas cuando no están haciendo nada, revisan el móvil constantemente o tienen la sensación de que todo les aburre rápido. A menudo lo interpretan como falta de fuerza de voluntad, pereza o incluso como un problema de ansiedad o depresión. Sin embargo, en muchos casos lo que hay detrás es algo más silencioso y muy relacionado con el estilo de vida actual: la exposición constante a recompensas rápidas y a lo que en psicología llamamos dopamina fácil.

La dopamina es un neurotransmisor implicado en el sistema de recompensa del cerebro. Popularmente se habla de ella como la sustancia del placer, pero en realidad su función principal no es el placer en sí, sino la motivación y el impulso para repetir conductas que el cerebro interpreta como beneficiosas. Gracias a la dopamina sentimos ganas de hacer cosas, buscamos objetivos y aprendemos qué comportamientos merece la pena repetir.

El problema aparece cuando el cerebro se acostumbra a recibir estímulos muy intensos, muy frecuentes y muy inmediatos. Redes sociales, vídeos cortos, notificaciones constantes, comida muy palatable, compras online, videojuegos o contenido infinito en streaming son ejemplos claros de recompensas rápidas. No son malas por sí mismas, pero están diseñadas para activar el sistema de recompensa de forma muy eficaz, lo que hace que el cerebro aprenda a pedirlas cada vez más.

En mi consulta psicológica en A Coruña y en otras ciudades es cada vez más frecuente ver personas que sienten que no pueden dejar de mirar el móvil, que les cuesta empezar tareas importantes o que necesitan estar constantemente estimuladas. No se trata simplemente de falta de disciplina. Cuando el cerebro se acostumbra a niveles altos de estimulación dopaminérgica, las actividades normales empiezan a parecer demasiado lentas o poco interesantes.

Leer, estudiar, trabajar, mantener la atención en una conversación o tolerar el aburrimiento requieren un tipo de esfuerzo que el cerebro percibe como poco gratificante si está habituado a recompensas inmediatas. Por eso muchas personas sienten que antes podían concentrarse mejor y ahora no, o que necesitan estar haciendo varias cosas a la vez para no sentirse inquietas.

Este fenómeno también está relacionado con el aumento de la ansiedad. Cuando el sistema nervioso se acostumbra a estar constantemente activado, el silencio y la calma pueden resultar incómodos. Algunas personas describen que se sienten raras cuando no están mirando el teléfono, que les cuesta estar solas con sus pensamientos o que necesitan poner música, vídeos o redes sociales para no sentir inquietud. No siempre es ansiedad en el sentido clínico, sino una dificultad para tolerar niveles bajos de estimulación.

Desde la psicología, no se trata de demonizar la tecnología ni de prohibir todo lo que produce placer. El objetivo en terapia no es eliminar la dopamina, sino recuperar el equilibrio. El cerebro necesita recompensas, pero también necesita momentos de espera, esfuerzo y aburrimiento para funcionar de forma saludable. Cuando todo es inmediato, el sistema de motivación se desregula.

En terapia psicológica en A Coruña y online trabajamos con frecuencia en ayudar a las personas a recuperar esa capacidad de tolerar ritmos más lentos. Esto puede implicar cambios pequeños pero importantes, como reducir el uso compulsivo del móvil, establecer momentos sin pantallas, volver a actividades que requieren atención sostenida o aprender a estar sin estímulos constantes sin interpretar esa sensación como algo peligroso.

También es importante entender que el problema no es individual, sino cultural. Vivimos en un entorno que favorece la gratificación inmediata y que está diseñado para captar nuestra atención el mayor tiempo posible. Por eso muchas personas se sienten culpables cuando en realidad están reaccionando de forma normal a un contexto muy estimulante.

Cuando alguien acude a un psicólogo en mi consulta de A Coruña por problemas de concentración, ansiedad o sensación de estar enganchado al móvil, no siempre hay un trastorno grave detrás. En muchos casos hay un sistema nervioso sobreestimulado que necesita volver a aprender a funcionar con niveles más normales de recompensa.

Recuperar el equilibrio no significa renunciar a todo lo que resulta agradable, sino volver a acostumbrar al cerebro a que no todo tiene que ser inmediato, intenso o constante. La motivación, la calma y la capacidad de disfrutar de las cosas simples dependen en gran parte de ese equilibrio.

Entender cómo funciona la dopamina y cómo influye el estilo de vida actual es un primer paso importante para dejar de culpabilizarse y empezar a hacer cambios realistas. En muchos casos, con un trabajo psicológico adecuado, es posible volver a sentir más control, más concentración y más tranquilidad sin necesidad de medidas extremas.

En la Consulta de Psicología General Sanitaria Ana García Rey realizamos terapia individualizada y de alto nivel, proporcionándote apoyo de calidad y técnicas eficaces.

Llámanos o manda un WhatsApp al teléfono: 644191359.

O, si lo prefieres, envía un email a: anagarciarey.psicologa@gmail.com.

Estamos entre los mejores psicólogos de A Coruña y online, con los mejores precios.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.