Muchas personas sienten asco o tienen miedo a las arañas, pero las que sufren de aracnofobia manifiestan un temor intenso a los arácnidos y ello genera un gran impacto y limitación en sus vidas. Por lo general, estas personas suelen percibir una emoción abrumadora cuando se les acerca o ven una araña, lo que hace que eviten ir o participar en ciertos eventos o situaciones en los que puede existir contacto con estos insectos.

Causas de la aracnofobia

Las fobias son miedos irracionales e intensos que, en la mayoría de los casos, provienen de experiencias pasadas negativas. Además de esto, otras variables que pueden contribuir a la génesis de la aracnofobia son las siguientes:

  • Experiencias traumáticas: 

Haber tenido uno o varios encuentros negativos con los arácnidos en edades tempranas (o en otras etapas de la vida) puede predisponernos a desarrollar esta fobia. Y, de igual forma, el haber observado y presenciado eventos negativos relacionados con las arañas.

  • Herencia biológica:

Existe una vulnerabilidad biológica que puede predisponer al desarrollo de esta fobia. Así, si un familiar directo sufre aracnofobia es más probable que podamos desarrollar la misma fobia.

  • Familiares o conocidos próximos con aracnofobia: 

Además de la influencia biológica, también influye nuestro entorno y aprendizaje. Los niñxs que crecen con padres u otras figuras de autoridad con una fobia intensa a las arañas tienen más probabilidades de desarrollar este miedo irracional. Asimismo, también influye el haber recibido muchos mensajes de advertencia o de peligro en relación a estos insectos.

  • Tener otros trastornos de ansiedad: 

La aracnofobia puede estar relacionada con otros trastornos de ansiedad, ya que padecer algún tipo de ansiedad puede aumentar el riesgo de desarrollar fobias, así como tener un sistema nervioso muy reactivo y una sensibilidad elevada a la ansiedad.

  • Respuesta evolutiva: 

La aracnofobia podría transmitirse de forma genética, debido a que, en su momento, fue una respuesta de supervivencia humana muy útil.

Síntomas más comunes de la aracnofobia

Cuando la persona se expone al estímulo fóbico (arañas) manifiesta síntomas ansiosos inmediatos que le llevan a evitar o escapar de la situación en la que se encuentra. Conviene recordar que este miedo a las arañas es irracional, ya que el peligro que percibe la persona es de una magnitud desproporcionada a la amenaza real que supone la araña.

Los síntomas más frecuentes que experimenta la persona afectada son los siguientes:

  • Físicos:

Sudoración, taquicardia, hiperventilación, sensación de asfixia, mareos, temblores, náuseas, entumecimiento, opresión en el pecho, dolor de cabeza…

  • Cognitivos:

Desorientación, confusión, pánico, miedo intenso o ansiedad excesiva frente a la exposición o imaginación (anticipación negativa) de la situación fóbica y del arácnido, pensamientos irracionales de peligro y de angustia, pérdida de concentración…

  • Conductuales:

Intento de evitar la situación temida y las arañas, conductas de escape y de comprobación.

Recomendaciones para superar la fobia a las arañas

  • Manejo de pensamientos intrusivos:

Como paso previo a la exposición, se deben trabajar los pensamientos negativos que interfieren en este miedo irracional. También es conveniente disponer de información verídica sobre estos insectos y otorgarle un nuevo significado a este temor.

  • Aprendizaje de técnicas de relajación: 

La meditación, la respiración o cualquier otra estrategia de relajación pueden ayudar a combatir los síntomas ansiosos de la aracnofobia y ayudarán a la hora de exponerse a las arañas (último paso de la intervención psicológica).

  • Hablar con personas de confianza:

Compartir con amigos y familiares tu miedo puede ayudarte a verlo de forma natural, sin tener que castigarte ni sentir vergüenza por tener este temor. También proporciona apoyo emocional.

  • Gestión efectiva del estrés

Reduciendo el estrés del día a día puedes minimizar la probabilidad de impacto de la aracnofobia en tu vida.

  • Exposición gradual:

Implica exponerse de una forma muy gradual a las arañas y a las situaciones temidas. Primero se realiza en la imaginación, después viendo fotos de arañas y se va subiendo el nivel de dificultad paulatinamente, hasta poder tener contacto con las arañas.

 

Espero que estos consejos te hayan sido de utilidad.

No obstante, la mejor forma de superar la fobia a las arañas es acudiendo a un profesional de la salud mental.

En Psicólogos Coruña Ana García Rey te ayudaremos a enfrentarte al miedo a las arañas y/o otros insectos, y a manejar los síntomas propios de esta problemática (miedo, ansiedad, estrés…), proporcionándote apoyo y técnicas eficaces para conseguirlo.

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